No hay nada más útil en el mundo que la contemplación y valoración de lo bello a través de la memoria, por eso el arte, la poesía, la literatura, la música, la buena comida y el sexo nos facultan para entendernos como seres humanos, para entender la humanidad en el otro, para pensarnos en un mundo mejor. De ahí que las artes sean la máxima expresión de la libertad, del inconformismo y de la lucha.
¿Qué nos habita?
